OVEJAS CHURRAS CON SU GUARDIÁN Cuando visitamos un lugar solemos buscar información para conocer el lugar por donde vamos a caminar. Esta semana nos acercamos a un pueblecito llamado Ribas de Aliste. Está a 70 km de Zamora, a una hora de viaje. Está muy cerca de la Raya, la frontera con Portugal. Tiene en la actualidad una población de 40 habitantes, aunque la sensación que da es que hay menos, ya que apenas se ven casas habitadas. En el diccionario de Pascual Madoz (1845), se afirma que había "18 vecinos, 73 almas". Como se puede comprobar nunca tuvo muchos habitantes, pero seguro que había mucha más actividad agrícola y ganadera, con arroyos y fuentes en su entorno, praderas y abundante madera, especialmente de roble. Cerca del pueblo hay molino en desuso, aunque se adivina el canal por donde se traía el agua del arroyo de la primera foto. Imagino que habrá aguas arriba algún desvío para hacer funcionar el molino. MOLINO En nuestras rutas vemos bastantes molinos en mejor o peor estado, algunos están restaurados y se pueden visitar, muchos están situados en cauces de arroyos o regatos que actualmente apenas llevan caudal excepto en épocas de lluvias abundantes, lo que me lleva a pensar en la cantidad de agua que discurría en el pasado, tanta como para hacer funcionar estos ingenios hidráulicos suponiendo además una riqueza para la zona. En un párrafo anterior mencionaba la abundancia de vegetación; añadir a esto que apenas se usan caminos y senderos que antes se utilizaban o bien los despejaban los vecinos, hoy nos encontramos con zarzas, espinos, ramas, matorrales, hasta a veces tener que retroceder porque los senderos están cerrados o bien tenemos que ir apartando con cuidado la vegetación para poder avanzar. Esta situación de abandono que he ido exponiendo es una muestra de como muchas comarcas de Zamora, e imagino que de otras provincias, han ido perdiendo atractivos para seguir viviendo en ellas, ni la agricultura ni la ganadería son suficientes para sostener la población, el turismo en alguna comarca ayuda a mantener la población, pero la cuestión es cuál será el futuro de provincias como Zamora,aunque la verdad es que no es difícil imaginarlo. A pesar de todo lo que he manifestado, caminar por el campo en contacto con la naturaleza, respirar tranquilidad, ver el vuelo de las aves o escuchar su canto, movernos por senderos con suelos tapizados de hojas, sentir el murmullo del agua, ver rastros de fauna salvaje, encontrarnos con construcciones tradicionales o simplemente ver como es el mundo rural, es una experiencia gratificante que recomiendo, y más gratificante si se hace en compañía, lejos del mundo que nos atrapa con sus avatares y con sus prisas. En la naturaleza y en el campo el tiempo discurre despacio. Creo que he escrito demasiado, pero si has llegado leyendo hasta aquí, te lo agradezco enormemente. POSTDATA: Aconsejo ampliar las fotos para verlas con más detalle. POSTSCRIPT: I recommend enlarging the photos to see them in more detail. Todas las fotos son originales y tienen derechos de autor. Si alguien quiere hacer uso de ellas, que se ponga en
contacto conmigo. All photos are original and copyrighted. If anyone wishes to use them, please contact me.
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Una buena serie de imagenes que nos lleva a otro mundo...
ResponderEliminarTe deseo una Feliz Navidad
Un abrazo, amigo
Muchas gracias, amigo, por tu comentario. Un abrazo y feliz Navidad.
EliminarQué envidia sana me dais los senderistas. Además de llenaros de oxígeno y hacer ejercicio, conocéis de primera mano el entorno que visitáis: aquí una choza, allí una vaca...
ResponderEliminarYo, antes de padecer de los pies, andaba más que ahora. Lo más cerca que del senderismo tengo en la actualidad es, en la mesilla de noche, alguna novela de Ramón J. Sender.
Saludos.
Ja, ja, ja... Me encanta tu sentido del humor, sabes encontrar las palabras adecuadas en todo momento. Un abrazo, Cayetano.
EliminarUn magnífico reportaje, y bien documentado.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias por tu comentario. Saludos.
EliminarBuena ruta nos compartes. Mucho abandono se ve también por Béjar, sobre todo de fabricas que da pena ver como se están desmoronando. También nos gusta caminar y descubrir. A las ovejas y la vaca les gustó vuestra visita.
ResponderEliminarTe deseo buena Navidad.
Un abrazo.
Como a Cayetano, yo también tengo envidia de esos paseos por el campo, pues nunca he tenido ocasión de hacerlos y ahora ya es tarde. Cómo me dijo alguien hace muchos años, soy un producto típico de ciudad, a pesar de estar en una ciudad pequeña.
ResponderEliminarFeliz año.
Pues muy bonita ruta e imagenes, saludos.
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